Diferencia entre capuchino y café con leche

Diferencia entre capuchino y café con leche

Si eres un verdadero amante del café conocerás todas las variedades que existen, incluso puede que la altitud a la que se cultivan, el sabor que dejan con el primer sorbo y las diferencias entre unas y otras. Vamos, lo que es un verdadero ‘coffee lover’. Empezar en este mundillo es relativamente sencillo, y en Cafés Lúa te lo hemos puesto fácil con alguna de las entradas de nuestro blog que cuentan todo tipo de detalles sobre el café. Si quieres adentrarte de lleno en el mundo del café  tendrás que salir de tu zona de confort y probar algo más que los clásicos de sobra conocidos. Pero incluso para un auténtico cafetero, ¿sabrías decir cuál es la diferencia entre un capuchino y un café con leche? 

Café con leche y capuchino: ¿En qué se diferencian? 

No hemos realizado ninguna encuesta, pero no nos cabe la menor duda de que el café con leche y el capuchino son dos de las variantes preferidas y más extendidas entre todos aquellos que quieren empezar el día con energía o disfrutar de esta bebida después de una comida. Son sencillas de elaborar y bien preparadas se pueden disfrutar tanto o igual que otras elaboraciones de café. 

Como dicen que el saber no ocupa lugar, y en Cafés Lúa adoramos contarte cualquier cosa relacionada con este mundillo, esté o no relacionada con las variedades de café menos conocidas por los novatos de la cultura cafetera, hoy vamos a hablar de las principales diferencias entre el capuchino y café con leche

Comencemos por el café con leche, posiblemente el tipo de café más sencillo de preparar o eso es lo que dice la mayoría. Preparar un buen café latte, como también se le conoce, es más complejo de lo que puedas imaginar en un principio, pero eso es otro tema del que ya hablamos en su momento. El café con leche es conocido por ser el hermano mayor del capuchino. El caffé latte consta de ⅓ de café, ⅔ de leche calentada con vapor y una pequeña capa de espuma de leche, en torno a 1 cm. ¿Ves como poco o nada tiene que ver con el café con leche que podías prepararte en casa en el microondas? 

Pasamos al capuchino, y uno de nuestros favoritos, dicho sea de paso. En un buen capuchino entrarán en juego algunos factores que con otras variantes podrían no ser tan necesarias. Este es el caso, por ejemplo, de la taza. Escoger una taza de un tamaño en torno a 150 y 180 ml será importante para que todo el conjunto quede equilibrado tanto en el sabor del espresso como de la leche. ¿La tienes? Perfecto. Manos a la obra. Un capuchino contará con la misma cantidad de vapor y espuma de leche, así como espresso. Una de las principales diferencias entre el capuchino y el café con leche radica en el tipo de espuma que utilizamos en uno u otro. Mientras que en el café con leche la espuma suele ser aterciopelada con alguna que otra burbuja; incluso servirse sin la propia espuma. En el caso del capuchino la espuma es mucho más seca.