¿Qué tipo de molinillos para café existen y cuál necesitas realmente?

¿Qué tipo de molinillos para café existen y cuál necesitas realmente?

Si vas a comprar café de calidad, siempre has de priorizar el formato en grano al molido. Sobre la comparativa del café en grano y molido ya te hemos hablado en Cafés Lúa, por lo que no vamos a incidir en ella. En el caso de que te hayas decantado por el grano, sin duda la mejor opción a la hora de conservar todas y cada una de las propiedades del producto; el tipo de molido del café será vital para adaptarnos a la cafetera y el tipo de café que queramos obtener. Dicho esto, el molinillo se convertirá en nuestra principal herramienta. Pero, ¿sabes qué tipos de molinillos para café existen y cuál debes emplear en cada ocasión? 

El molinillo es una herramienta importantísima que debemos tener en cuenta cuando queramos hacer un buen café. Incluso hay puristas del café que cuentan con varios tipos de molinillos en casa. Como verás a continuación, cada uno de ellos se adaptan mejor a unos u otros tipos de café. 

Tipos: ¿Cuál es el mejor molinillo de café? 

Molinillos manuales

Suelen ser la opción más económica y la más popular entre todos aquellos que consumen café en grano. ¿También la mejor? Bueno, eso depende. No cabe duda de que su principal baza es la portabilidad, fácil manejo y todo ello a un coste reducido en comparación a otros modelos. Si buscas una molienda media o relativamente gruesa, el molinillo manual sabrá cubrir tus necesidades. En cambio, para la molienda fina, hay mejores opciones en el mercado. 

Molinillos eléctricos

Los molinillos eléctricos son auténticos todoterrenos en lo que respecta a la molienda del grano de café, aunque con sus peros. Cuentan con varias cuchillas que cortan y trituran el grano mediante fricción. Cuanto más fina queramos que sea la molienda, más tiempo deberemos pasar realizando el proceso. Así de fácil. Al igual que los modelos manuales, los molinillos eléctricos también tienen sus desventajas. La principal y más destacable es que la molienda no es homogénea, logrando unos resultados que mezclan en ocasiones  parte del producto con un molido fino y parte con un molido grueso. Pensarás que volver a pasar el café por las cuchillas es la solución, ¿verdad? Grave error. Si lo hacemos en repetidas ocasiones, el café terminará dañándose. 

Molinillos de fresa

Los molinillos de fresa podemos encontrarlos en diferentes formatos: Molinillos planos y cónicos. Estos modelos cuentan con dos tipos de fresas, una giratoria y otra fija. Si separamos las fresas obtendremos una molienda gruesa; mientras que si las acercamos el molido será más fino. Los molinillos de fresa planos no tienen mucho misterio, mientras que los molinillos cónicos son, a ojos de los verdaderos amantes del café, la herramienta perfecta en cuanto a precisión gracias a su ajuste gradual. 

¿Ya lo has decidido? ¿Te quedas con los molinillos de fresa? ¡Espera, aún hay más! Además de esto, deberás tener en cuenta el material de las propias fresas. Éstas suelen estar fabricadas en acero o cerámica. Las fresas de cerámica, por ejemplo, cuentan con una durabilidad mucho más amplia, pero tienden a ser más frágiles. Una vez en funcionamiento, tardan en calentarse, por lo que has de considerar esta inversión. Las fresas de acero son las favoritas de los cafeteros. Se calientan mucho más rápido, logrando unos resultados increíbles en menos tiempo, por lo que son la opción más destacada.